
Peter se levantó ayer puntualmente a las 8:30 para ir a la Romeria de Sant Vicent. Su idea era seguir la rogativa como todos los años pero, al llegar al punto de encuentro, resultó que el encargado de encender el fuego para la torrà no había acudido. Existía, pues, el riesgo de tener que tomar la torrà para comer en lugar de para almorzar.
Entonces Peter, a regañadientes, aceptó adelantarse a la rogativa para encender el fuego más pronto. Como ya estaba pasando la comitiva, la única solución era aumentar la velocidad para llegar antes. En ese momento eran las 9:10 de la mañana.
Total, que se hizo a la idea y allá que se fue a una velocidad un 75% superior a la de la rogativa. Si la comitiva llegó a la ermita a las 10:25. ¿A qué hora llegó Peter?
A la vuelta, exhausto por el sobreesfuerzo de la ida (¡Ya conocéis a Peter!), decidió volver en coche. La pega estaba en que, estando la rogativa en marcha, tenía que dar un rodeo por otro camino que era un 5o% más largo que el de la ida.
Si salió a las 13:05 y la velocidad del coche era 9 veces la velocidad a la que había ido (Peter, no la rogativa) , ¿A qué hora llegó al punto de partida?
Por otro lado, la vuelta de la rogativa és un 30% más lenta que la ida, porque hay algunas paradas donde tiran tracas y además ya están algo cansados. Si la rogativa salió a la misma hora que Peter, ¿A qué hora llegó?
